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Salud y bienestar

Nuestros clientes frecuentemente nos preguntan sobre la relación que existe entre los viajes aéreos y ciertas condiciones médicas. American agradece el interés de sus pasajeros en temas de salud y les recomienda consultar con sus médicos antes de viajar.

Alergia al maní

Comprendemos que algunos pasajeros son alérgicos al maní y a otros tipos de nueces. Si bien no servimos maní en nuestros vuelos, sí servimos otras nueces (p. ej. nueces tibias) y podrían también haber pequeñas trazas de ingredientes no especificados a base de nueces (p. ej. aceites de maní) en las comidas y snacks. No tenemos ningún procedimiento que permita a nuestra tripulación no servir estos alimentos si algún cliente así lo pide.  No ofrecemos "zonas libres" de nueces.  Limpiamos nuestros aviones de forma regular, pero esta limpieza no garantiza la eliminación de sustancias alergénicas y nuestros filtros de aire tampoco han sido diseñados para retirar tales sustancias. Adicionalmente, otros clientes también podrían estar trayendo maní u otros tipos de nueces a bordo. Por todo esto, no podemos garantizar que los pasajeros no estarán expuestos a maní u otros tipos de nueces durante el vuelo y por ello lo instamos fuertemente a tomar todas las precauciones médicas necesarias para estar preparado ante la posibilidad de una exposición a estos productos.

Uso de insecticidas en algunos vuelos internacionales

Con el fin de proteger la salud pública, la agricultura y el medio ambiente, la Organización Mundial de la Salud (OMS) exige que los aviones sean fumigados con insecticida (desinsectación), en vuelos hacia algunos países. A pesar de que la OMS ha concluido que la desinsectación no es un riesgo para la salud, algunos clientes podrían experimentar ciertas molestias. Para más información, visite el sitio web del Departamento de Transporte de Estados Unidos.

Trombosis Venosa Profunda (TVP)

¿Qué es la TVP?
La trombosis venosa profunda (TVP) consiste en un coágulo de sangre que se forma en una vena profunda, generalmente en una pierna. Esta es una condición seria. En ocasiones, estos coágulos pueden desprenderse y desplazarse a través del torrente sanguíneo hacia los órganos vitales del cuerpo causando daños graves o incluso la muerte.

Posibles factores de riesgo de una TVP
La comunidad médica considera que una prolongada falta de movilidad física, como por ejemplo, permanecer sentado por un período largo, es un factor de riesgo asociado con la trombosis venosa profunda. Las personas con ciertas condiciones médicas o que están tomando algunos medicamentos también pueden estar en alto riesgo de desarrollar una trombosis venosa profunda. Esto incluye condiciones o medicamentos que afectan el torrente sanguíneo, alteran los mecanismos normales de coagulación sanguínea, o causan daño a los vasos sanguíneos. Algunos de estos son:

  • Desórdenes de coagulación sanguínea
  • Cáncer
  • Edad avanzada o consumo de cigarrillos o tabaco
  • Enfermedad seria con hospitalización
  • Obesidad o enfermedades cardíacas
  • Uso de anticonceptivos orales o terapia a base de hormonas
  • Antecedentes personales o familiares de TVP
  • Embarazo
  • Intervenciones quirúrgicas serias o traumatismos recientes

Posibles síntomas de una TVP
A menudo, la trombosis venosa profunda no produce ningún síntoma. De tener síntomas, éstos pueden incluir dolor, hinchazón o enrojecimiento en el área afectada. Un dolor severo en el pecho o problemas respiratorios pueden indicar que un coágulo se ha desplazado hacia los pulmones. Cualquier síntoma debe ser evaluado inmediatamente por un médico.

Posibles maneras de reducir el riesgo de una TVP
American recomienda a todos los pasajeros consultar con sus médicos acerca de la trombosis venosa profunda y de otras condiciones de salud personal antes de viajar. Debido a que a menudo se desconoce la causa de una trombosis venosa profunda, los mejores métodos para prevenirla siguen siendo inciertos. Para tratar de reducir el riesgo de una TVP, muchos doctores recomiendan a los pasajeros tomar las siguientes precauciones durante el vuelo:

  • Cambiar regularmente la posición de las piernas, y mover y estirar las piernas y pies periódicamente mientras se está sentado. Su doctor puede recomendarle ejercicios para las piernas, tales como los que se describen abajo en el cuadro, a intervalos regulares (por lo menos cada hora).
  • Si las condiciones lo permiten y los pasillos están libres, puede levantarse de su asiento ocasionalmente y caminar. Sin embargo, recuerde que debe permanecer sentado cuando la señal para abrocharse el cinturón de seguridad de encuentre encendida. Además, debe permanecer en su asiento con el cinturón de seguridad puesto, de ser posible en todo momento, debido a la posibilidad de una turbulencia. Todos los pasajeros deben seguir las instrucciones de la tripulación y/o de la FAA, especialmente aquellas relacionadas con el hecho de permanecer en sus asientos.
  • Evite cruzar las piernas a la altura de las rodillas o tobillos.
  • Manténgase hidratado. Tome líquidos que no sean diuréticos, como agua, jugos y leche; y reduzca al mínimo el consumo de alcohol y cafeína.
  • Utilice ropa suelta.
  • Utilice medias elásticas especiales para várices.

Es posible que las medidas para prevenir la trombosis venosa profunda no resulten efectivas. Además, es posible que las medidas de prevención descritas anteriormente no sean recomendables para algunos pasajeros, dependiendo de sus condiciones personales de salud según la evaluación de sus propios doctores.

Existen muchas fuentes de información general sobre los viajes por aire y la salud. Por ejemplo, la Asociación Médica Aeroespacial, en www.asma.org*, la Organización Mundial de la Salud, en www.who.int*, y la Sociedad de Cirugía Vascular, en http://www.vascularweb.org*, brindan información para los pasajeros y sus doctores. (Los puntos de vista de dichas fuentes no son necesariamente compartidos por American Airlines, Inc. o sus afiliadas).

Posibles ejercicios a bordo
Girar los tobillos: Levante su pie del piso y dibuje un círculo en el aire con la punta de sus dedos. Continúe durante 30 segundos. Repita el ejercicio con su otro pie. Mover los pies de arriba abajo: Con los talones en el piso, levante la punta de sus pies lo más que pueda. Apoye ambos pies nuevamente sobre el piso. Manteniendo la parte delantera de sus pies en el piso, levante ambos talones. Continúe durante 30 segundos. Levantar las rodillas: Mientras se encuentre sentado, marche lentamente en su sitio contrayendo el músculo de cada cadera. Continúe durante 30 segundos.
Llevar las rodillas al pecho: Sostenga su rodilla izquierda y jálela hacia su pecho. Manténgala ahí de 10 a 15 segundos. Regrésela lentamente al piso. Repita el ejercicio 10 veces con cada pierna.

No debe realizar estos ejercicios si le causan dolor o malestar, o si no se los recomienda su doctor.

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