Hacemos campaña de forma activa para el comercio del carbono y somos la única línea aérea del mundo que forma parte del Plan voluntario del Reino Unido de comercio de emisiones. Como miembro de este programa, hemos reducido nuestras emisiones de carbono del Reino Unido en un 23%.
Durante los últimos ocho años, hemos promovido que las líneas aéreas sean incluidas en el comercio global del carbono, presionando tanto al gobierno del Reino Unido como a la UE. Como resultado directo de nuestros esfuerzos, el plan de comercio de carbono de la UE va a incluir a la industria de la aviación a partir de 2011.


El comercio del carbono funciona estableciendo un tope de emisiones de carbono a toda actividad económica.
A cada compañía se le asigna una franquicia de emisiones que no deben sobrepasar. Si las emisiones que produce una compañía superan su franquicia, tiene tres opciones:
Sea cual sea la opción que elija la compañía, el nivel de las emisiones de carbono provenientes de toda la economía global tiene un límite establecido.
Los impuestos verdes, como el impuestos de pasajero aéreo, suelen considerarse como un método para reducir las emisiones de carbono. De hecho, hay estudios que han demostrado que la eficacia de los impuestos verdes es mínima comparada con la del comercio de carbono. Para alcanzar la misma reducción de emisiones que el comercio, los impuestos deberían ser al menos 23 veces superiores a éste.